Cómo la automatización redefine la eficiencia en la producción de proteína animal

Por Glauber Marafon,
Director de Negocios de Proteína para América del Sur de Grain & Protein Technologies (GPT).

La producción de proteína animal vive un momento de transformación. El aumento de los costes de producción, la necesidad de utilizar mejor los recursos disponibles y la búsqueda de una mayor previsibilidad en los resultados están cambiando la forma en que los productores y las empresas ven la automatización dentro de las granjas.

Más que incorporar nuevos equipos, automatizar significa integrar procesos, conectar información y crear condiciones para que las decisiones se tomen con mayor rapidez, precisión y seguridad. Este cambio de visión acerca la alimentación, el ambiente, la monitorización y la gestión, transformando la automatización en un componente estratégico de la producción.

Este movimiento se puede observar en las soluciones desarrolladas por las marcas Cumberland, AP y Agromarau, de Grain & Protein Technologies (GPT), presentes en América del Sur. Juntas, ofrecen tecnologías orientadas a la automatización de la alimentación, al control del ambiente y a la monitorización de las granjas de aves y cerdos, contribuyendo a una producción más eficiente y previsible.

La eficiencia comienza con la integración de los procesos

Durante mucho tiempo, la automatización estuvo asociada a la sustitución de actividades manuales o a la instalación de equipos específicos. Hoy en día, su papel es mucho más amplio.

La alimentación, el ambiente, la monitorización y la gestión han pasado a funcionar como partes de un mismo sistema, en el que cada información recopilada contribuye a tomar decisiones más rápidas y acertadas. Esta integración permite un mayor control sobre la operación, reduce los desperdicios, mejora la utilización de los recursos disponibles y amplía la capacidad de respuesta ante cualquier desviación en el proceso productivo.

El resultado es una granja más eficiente, capaz de transformar la información en rendimiento productivo y rentabilidad.

Precisión en la alimentación

La alimentación representa uno de los principales costes de la producción animal. Por ello, garantizar que el pienso se distribuya de forma uniforme, preservando su calidad y reduciendo las pérdidas, se ha convertido en un factor importante para la eficiencia operativa.

En la porcinocultura, las soluciones automatizadas de alimentación, como el sistema Chain Disk, permiten transportar el pienso con rapidez, preservar su integridad a lo largo del recorrido y reducir las intervenciones de mantenimiento, favoreciendo una mayor estabilidad en la operación.

En la avicultura, tecnologías como el MiniPan, destinado a la alimentación de pollos de engorde, y el Chain Line Feeder, utilizado en sistemas para reproductoras, contribuyen a un suministro preciso del pienso, una mayor uniformidad de los lotes y un mejor aprovechamiento de los insumos.

Aunque se han desarrollado para diferentes especies, estas soluciones comparten el mismo objetivo: aumentar la eficiencia del proceso de alimentación y crear condiciones para obtener mejores resultados zootécnicos.

El ambiente es gestión de la producción

La influencia del ambiente sobre el rendimiento de los animales es cada vez más conocida. La temperatura, la ventilación, la calidad del aire y el control ambiental interfieren directamente en el consumo de alimento, el confort, la ganancia de peso y la conversión alimentaria.

Cuando estos factores dejan de monitorizarse de forma adecuada, las pequeñas desviaciones pueden generar impactos significativos en los resultados de la granja.

Por ello, las plataformas de gestión del ambiente, como el Edge Essential, asumen un papel estratégico al permitir el seguimiento remoto de las instalaciones, la monitorización continua de los parámetros ambientales y respuestas rápidas siempre que sea necesario.

Este trabajo se complementa con las soluciones de climatización desarrolladas por las marcas Cumberland y AP, que contribuyen a mantener unas condiciones adecuadas de ventilación y renovación del aire en diferentes sistemas de producción, respetando las necesidades específicas de cada especie.

Datos que respaldan decisiones

La automatización también ha ampliado la capacidad de gestión de las granjas.

La información relacionada con el consumo de pienso, el ambiente, el funcionamiento de los equipos y el rendimiento de los animales ha pasado a registrarse continuamente, lo que permite realizar un seguimiento de los indicadores con mayor precisión y anticipar posibles desviaciones.

Además de generar información, estos sistemas ofrecen soporte para la toma de decisiones basadas en datos, haciendo que la producción sea más previsible y favoreciendo mejoras continuas en los índices productivos.

La eficiencia como estrategia

La automatización ya no representa solo una evolución tecnológica. Ha pasado a integrar la estrategia de las granjas que buscan producir con más eficiencia, previsibilidad y competitividad.

Cuando la alimentación, el ambiente, la monitorización y la gestión dejan de actuar de forma aislada y pasan a operar como un sistema integrado, los productores de aves y cerdos amplían su capacidad para utilizar mejor los recursos disponibles, reducir las pérdidas y transformar la eficiencia operativa en resultados consistentes. Este es un movimiento que continuará moldeando la producción de proteína animal en los próximos años y refuerza que el papel de la tecnología va mucho más allá de la mecanización de procesos: se ha convertido en una herramienta de gestión para una producción cada vez más sostenible, eficiente y preparada para los desafíos del sector.